Conexión Católica
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Al comenzar el día

Oración de la mañana

Comenzar el día en presencia de Dios, agradecer la vida, escuchar la Palabra y ofrecer las decisiones de la jornada.

150 salmos completos 520 preces temáticas para Laudes Laudes · oración de la mañana Un solo Padre nuestro
Selección coherente para hoy

Los textos responden al momento y al camino recorrido

Los salmos, la lectura bíblica y las cinco preces de Laudes se seleccionan de manera estable según el día de la semana y el camino recorrido. No cambian arbitrariamente al recargar.

Vida espiritual Vocaciones Iglesia Alegria Mañana Confianza
1
Momento esencial

Preparar el corazón

Detente antes de comenzar las tareas. Respira serenamente y reconoce el nuevo día como un don de Dios.

Crédito o criterio editorial: Orientación pastoral de Conexión Católica

2
Momento esencial

Persignarse y santiguarse

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Crédito o criterio editorial: Oración tradicional católica

3
Discernimiento para la mañana

Disponibilidad ignaciana para la jornada

Antes de planearlo todo, pide la gracia de vivir con libertad interior: recibir lo que llegue, reconocer qué conduce al bien y responder sin actuar solo desde el miedo, la prisa o la búsqueda de aprobación.

  1. ¿Qué realidad de hoy necesito aceptar antes de intentar cambiarla?
  2. ¿Qué decisión importante requiere libertad frente al miedo, el orgullo o la comodidad?
  3. ¿A qué persona o tarea concreta quiero servir con mayor atención?
  4. ¿Qué gracia necesito pedir para vivir este día de manera evangélica?

Crédito o criterio editorial: Síntesis pastoral original inspirada en la tradición ignaciana de discernimiento

4
Oración litúrgica guiada

Laudes · oración de la mañana de la Iglesia

Alabar a Dios por el nuevo día, recordar la Resurrección de Cristo y ofrecer la jornada.

1. Invitación

Comenzamos

Señor, abre mis labios. Y mi boca proclamará tu alabanza.

2. Himno de apertura

Alabanza para este día

Señor resucitado, reúne a tu pueblo en la alegría del domingo. Haznos escuchar tu Palabra, celebrar tu presencia y servir como comunidad.

3. Salmodia

Salmo completo elegido para hoy

Salmo principal

Salmo 119

Seleccionado directamente por la persona.

Abrir en el Salterio
  1. 1

    ALEPH. BIENAVENTURADOS los perfectos de camino; los que andan en la ley dYavhé.

  2. 2

    Bienaventurados los que guardan sus testimonios, y con todo el corazón le buscan:

  3. 3

    Pues no hacen iniquidad los que andan en sus caminos.

  4. 4

    Tú encargaste que sean muy guardados tus mandamientos.

  5. 5

    ¡Ojala fuesen ordenados mis caminos a observar tus estatutos!

  6. 6

    Entonces no sería yo avergonzado, cuando atendiese a todos tus mandamientos.

  7. 7

    Te alabaré con rectitud de corazón, cuando aprendiere los juicios de tu justicia.

  8. 8

    Tus estatutos guardaré: no me dejes enteramente.

  9. 9

    BETH ¿Con qué limpiara el joven su camino? Con guardar tu palabra.

  10. 10

    Con todo mi corazón te he buscado: no me dejes divagar de tus mandamientos.

  11. 11

    En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.

  12. 12

    Bendito tú, oh Yavhé: enséñame tus estatutos.

  13. 13

    Con mis labios he contado todos los juicios de tu boca.

  14. 14

    Heme gozado en el camino de tus testimonios, como sobre toda riqueza.

  15. 15

    En tus mandamientos meditaré, consideraré tus caminos.

  16. 16

    Recrearéme en tus estatutos: no me olvidaré de tus palabras.

  17. 17

    GIMEL. Haz bien a tu siervo; que viva y guarde tu palabra.

  18. 18

    Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley.

  19. 19

    Advenedizo soy yo en la tierra: no encubras de mí tus mandamientos.

  20. 20

    Quebrantada esta mi alma de desear tus juicios en todo tiempo.

  21. 21

    Destruiste a los soberbios malditos, que se desvían de tus mandamientos.

  22. 22

    Aparta de mí oprobio y menosprecio; porque tus testimonios he guardado.

  23. 23

    Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí: mas tu siervo meditaba en tus estatutos.

  24. 24

    Pues tus testimonios son mis deleites, y mis consejeros.

  25. 25

    DALETH. Pegóse al polvo mi alma: vivifícame según tu palabra.

  26. 26

    Mis caminos te conté, y me has respondido: enséñame tus estatutos.

  27. 27

    Hazme entender el camino de tus mandamientos, y hablaré de tus maravillas.

  28. 28

    Deshácese mi alma de ansiedad: corrobórame según tu palabra.

  29. 29

    Aparta de mí camino de mentira; y hazme la gracia de tu ley.

  30. 30

    Escogí el camino de la verdad; he puesto tus juicios delante de mí.

  31. 31

    Allegádome he a tus testimonios; oh Yavhé, no me avergüences.

  32. 32

    Por el camino de tus mandamientos correré, cuando ensanchares mi corazón.

  33. 33

    HE. Enséñame, oh Yavhé, el camino de tus estatutos, y guardarélo hasta el fin.

  34. 34

    Dame entendimiento, y guardaré tu ley; y la observaré de todo corazón.

  35. 35

    Guíame por la senda de tus mandamientos; porque en ella tengo mi voluntad.

  36. 36

    Inclina mi corazón a tus testimonios, y no a la avaricia.

  37. 37

    Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; avívame en tu camino.

  38. 38

    Confirma tu palabra a tu siervo, que te teme.

  39. 39

    Quita de mí el oprobio que he temido: porque buenos son tus juicios.

  40. 40

    He aquí yo he codiciado tus mandamientos: vivifícame en tu justicia.

  41. 41

    VAU. Y venga a mí tu misericordia, oh Yavhé; tu salud, conforme a tu dicho.

  42. 42

    Y daré por respuesta a mi avergonzador, que en tu palabra he confiado.

  43. 43

    Y no quites de mi boca en ningún tiempo la palabra de verdad; porque a tu juicio espero.

  44. 44

    Y guardaré tu ley siempre, por siglo de siglo.

  45. 45

    Y andaré en anchura, porque busqué tus mandamientos.

  46. 46

    Y hablaré de tus testimonios delante de los reyes, y no me avergonzaré.

  47. 47

    Y deleitaréme en tus mandamientos, que he amado.

  48. 48

    Alzaré asimismo mis manos a tus mandamientos, que amé; y meditaré en tus estatutos.

  49. 49

    ZAIN. Acuérdate de la palabra dada a tu siervo, en la cual me has hecho esperar.

  50. 50

    Esta es mi consuelo en mi aflicción: porque tu dicho me ha vivificado.

  51. 51

    Los soberbios se burlaron mucho de mí: mas no me he apartado de tu ley.

  52. 52

    Acordéme, oh Yavhé, de tus juicios antiguos, y consoléme.

  53. 53

    Horror se apoderó de mí, a causa de los impíos que dejan tu ley.

  54. 54

    Cánticos me fueron tus estatutos en la mansión de mis peregrinaciones.

  55. 55

    Acordéme en la noche de tu nombre, oh Yavhé, y guardé tu ley.

  56. 56

    Esto tuve, porque guardaba tus mandamientos.

  57. 57

    CHETH. Mi porción, oh Yavhé, dije, sera guardar tus palabras.

  58. 58

    Tu presencia supliqué de todo corazón: ten misericordia de mí según tu palabra.

  59. 59

    Consideré mis caminos, y torné mis pies a tus testimonios.

  60. 60

    Apresuréme, y no me retardé en guardar tus mandamientos.

  61. 61

    Compañías de impíos me han robado: mas no me he olvidado de tu ley.

  62. 62

    A media noche me levantaba a alabarte sobre los juicios de tu justicia.

  63. 63

    Compañero soy yo de todos los que te temieren y guardaren tus mandamientos.

  64. 64

    De tu misericordia, oh Yavhé, esta llena la tierra: enséñame tus estatutos.

  65. 65

    TETH. Bien has hecho con tu siervo, oh Yavhé, conforme a tu palabra.

  66. 66

    Enséñame bondad de sentido y sabiduría; porque tus mandamientos he creído.

  67. 67

    Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; mas ahora guardo tu palabra.

  68. 68

    Bueno eres tú, y bienhechor: enséñame tus estatutos.

  69. 69

    Contra mí forjaron mentira los soberbios: mas yo guardaré de todo corazón tus mandamientos.

  70. 70

    Engrasóse el corazón de ellos como sebo; mas yo en tu ley me he deleitado.

  71. 71

    Bueno me es haber sido humillado, para que aprenda tus estatutos.

  72. 72

    Mejor me es la ley de tu boca, que millares de oro y plata.

  73. 73

    JOD. Tus manos me hicieron y me formaron: hazme entender, y aprenderé tus mandamientos.

  74. 74

    Los que te temen, me verán, y se alegrarán; porque en tu palabra he esperado.

  75. 75

    Conozco, oh Yavhé, que tus juicios son justicia, y que conforme a tu fidelidad me afligiste.

  76. 76

    Sea ahora tu misericordia para consolarme, conforme a lo que has dicho a tu siervo.

  77. 77

    Vengan a mí tus misericordias, y viva; porque tu ley es mi deleite.

  78. 78

    Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado: yo empero, meditaré en tus mandamientos.

  79. 79

    Tórnense a mí los que te temen y conocen tus testimonios.

  80. 80

    Sea mi corazón íntegro en tus estatutos; porque no sea yo avergonzado.

  81. 81

    CAPH. Desfallece mi alma por tu salud, esperando en tu palabra.

  82. 82

    Desfallecieron mis ojos por tu palabra, diciendo: ¿Cuándo me consolarás?

  83. 83

    Porque estoy como el odre al humo; mas no he olvidado tus estatutos.

  84. 84

    ¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿cuándo harás juicio contra los que me persiguen?

  85. 85

    Los soberbios me han cavado hoyos; mas no obran según tu ley.

  86. 86

    Todos tus mandamientos son verdad: sin causa me persiguen; ayúdame.

  87. 87

    Casi me han echado por tierra: mas yo no he dejado tus mandamientos.

  88. 88

    Vivifícame conforme a tu misericordia; y guardaré los testimonios de tu boca.

  89. 89

    LAMED. Para siempre, oh Yavhé, permanece tu palabra en los cielos.

  90. 90

    Por generación y generación es tu verdad: tú afirmaste la tierra, y persevera.

  91. 91

    Por tu ordenación perseveran hasta hoy las cosas criadas; porque todas ellas te sirven.

  92. 92

    Si tu ley no hubiese sido mis delicias, ya en mi aflicción hubiera perecido.

  93. 93

    Nunca jamás me olvidaré de tus mandamientos; porque con ellos me has vivificado.

  94. 94

    Tuyo soy yo, guárdame; porque he buscado tus mandamientos.

  95. 95

    Los impíos me han aguardado para destruirme: mas yo entenderé en tus testimonios.

  96. 96

    A toda perfección he visto fin: ancho sobremanera es tu mandamiento.

  97. 97

    MEM ¡Cuánto amo yo tu ley! todo el día es ella mi meditación.

  98. 98

    Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos; porque me son eternos.

  99. 99

    Más que todos mis enseñadores he entendido: porque tus testimonios son mi meditación.

  100. 100

    Más que los viejos he entendido, porque he guardado tus mandamientos.

  101. 101

    De todo mal camino contuve mis pies, para guardar tu palabra.

  102. 102

    No me aparté de tus juicios; porque tú me enseñaste.

  103. 103

    ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! más que la miel a mi boca.

  104. 104

    De tus mandamientos he adquirido inteligencia: por tanto he aborrecido todo camino de mentira.

  105. 105

    NUN. Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.

  106. 106

    Juré y ratifiqué el guardar los juicios de tu justicia.

  107. 107

    Afligido estoy en gran manera: oh Yavhé, vivifícame conforme a tu palabra.

  108. 108

    Ruégote, oh Yavhé, te sean agradables los sacrificios voluntarios de mi boca; y enséñame tus juicios.

  109. 109

    De continuo esta mi alma en mi mano: mas no me he olvidado de tu ley.

  110. 110

    Pusiéronme lazo los impíos: empero yo no me desvié de tus mandamientos.

  111. 111

    Por heredad he tomado tus testimonios para siempre; porque son el gozo de mi corazón.

  112. 112

    Mi corazón incliné a poner por obra tus estatutos de continuo, hasta el fin.

  113. 113

    SAMECH. Los pensamientos vanos aborrezco; mas amo tu ley.

  114. 114

    Mi escondedero y mi escudo eres tú: en tu palabra he esperado.

  115. 115

    Apartaos de mí, malignos; pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios.

  116. 116

    Susténtame conforme a tu palabra, y viviré: y no me avergüences de mi esperanza.

  117. 117

    Sostenme, y seré salvo; y deleitaréme siempre en tus estatutos.

  118. 118

    Hollaste a todos los que se desvían de tus estatutos: porque mentira es su engaño.

  119. 119

    Como escorias hiciste consumir a todos los impíos de la tierra: por tanto yo he amado tus testimonios.

  120. 120

    Mi carne se ha extremecido por temor de ti; y de tus juicios tengo miedo.

  121. 121

    AIN. Juicio y justicia he hecho; no me dejes a mis opresores.

  122. 122

    Responde por tu siervo para bien: no me hagan violencia los soberbios.

  123. 123

    Mis ojos desfallecieron por tu salud, y por el dicho de tu justicia.

  124. 124

    Haz con tu siervo según tu misericordia, y enséñame tus estatutos.

  125. 125

    Tu siervo soy yo, dame entendimiento; para que sepa tus testimonios.

  126. 126

    Tiempo es de hacer, oh Yavhé; disipado han tu ley.

  127. 127

    Por eso he amado tus mandamientos más que el oro, y más que oro muy puro.

  128. 128

    Por eso todos los mandamientos de todas las cosas estimé rectos: aborrecí todo camino de mentira.

  129. 129

    PE. Maravillosos son tus testimonios: por tanto los ha guardado mi alma.

  130. 130

    El principio de tus palabras alumbra; hace entender a los simples.

  131. 131

    Mi boca abrí y suspiré; porque deseaba tus mandamientos.

  132. 132

    Mírame, y ten misericordia de mí, como acostumbras con los que aman tu nombre.

  133. 133

    Ordena mis pasos con tu palabra; y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.

  134. 134

    Redímeme de la violencia de los hombres; y guardaré tus mandamientos.

  135. 135

    Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo; y enséñame tus estatutos.

  136. 136

    Ríos de agua descendieron de mis ojos, porque no guardaban tu ley.

  137. 137

    TZADDI. Justo eres tú, oh Yavhé, y rectos tus juicios.

  138. 138

    Tus testimonios, que has recomendado, son rectos y muy fieles.

  139. 139

    Mi celo me ha consumido; porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras.

  140. 140

    Sumamente acendrada es tu palabra; y la ama tu siervo.

  141. 141

    Pequeño soy yo y desechado; mas no me he olvidado de tus mandamientos.

  142. 142

    Tu justicia es justicia eterna, y tu ley la verdad.

  143. 143

    Aflicción y angustia me hallaron: mas tus mandamientos fueron mis deleites.

  144. 144

    Justicia eterna son tus testimonios; dame entendimiento, y viviré.

  145. 145

    COPH. Clamé con todo mi corazón; respóndeme, Yavhé, y guardaré tus estatutos.

  146. 146

    A ti clamé; sálvame, y guardaré tus testimonios.

  147. 147

    Anticipéme al alba, y clamé: esperé en tu palabra.

  148. 148

    Previnieron mis ojos las vigilias de la noche, para meditar en tus dichos.

  149. 149

    Oye mi voz conforme a tu misericordia; oh Yavhé, vivifícame conforme a tu juicio.

  150. 150

    Acercáronse a la maldad los que me persiguen; alejáronse de tu ley.

  151. 151

    Cercano estás tú, oh Yavhé; y todos tus mandamientos son verdad.

  152. 152

    Ya ha mucho que he entendido de tus mandamientos, que para siempre los fundaste.

  153. 153

    RESH. Mira mi aflicción, y líbrame; porque de tu ley no me he olvidado.

  154. 154

    Aboga mi causa, y redímeme: vivifícame con tu dicho.

  155. 155

    Lejos esta de los impíos la salud; porque no buscan tus estatutos.

  156. 156

    Muchas son tus misericordias, oh Yavhé: vivifícame conforme a tus juicios.

  157. 157

    Muchos son mis perseguidores y mis enemigos; mas de tus testimonios no me he apartado.

  158. 158

    Veía a los prevaricadores, y carcomíame; porque no guardaban tus palabras.

  159. 159

    Mira, oh Yavhé, que amo tus mandamientos: vivifícame conforme a tu misericordia.

  160. 160

    El principio de tu palabra es verdad; y eterno es todo juicio de tu justicia.

  161. 161

    SIN. Príncipes me han perseguido sin causa; mas mi corazón tuvo temor de tus palabras.

  162. 162

    Gózome yo en tu palabra, como el que halla muchos despojos.

  163. 163

    La mentira aborrezco y abomino: tu ley amo.

  164. 164

    Siete veces al día te alabo sobre los juicios de tu justicia.

  165. 165

    Mucha paz tienen los que aman tu ley; y no hay para ellos tropiezo.

  166. 166

    Tu salud he esperado, oh Yavhé; y tus mandamientos he puesto por obra.

  167. 167

    Mi alma ha guardado tus testimonios, y helos amado en gran manera.

  168. 168

    Guardado he tus mandamientos y tus testimonios; porque todos mis caminos están delante de ti.

  169. 169

    TAU. Acérquese mi clamor delante de ti, oh Yavhé: dame entendimiento conforme a tu palabra.

  170. 170

    Venga mi oración delante de ti: líbrame conforme a tu dicho.

  171. 171

    Mis labios rebosarán alabanza, cuando me enseñares tus estatutos.

  172. 172

    Hablara mi lengua tus dichos; porque todos tus mandamientos son justicia.

  173. 173

    Sea tu mano en mi socorro; porque tus mandamientos he escogido.

  174. 174

    Deseado he tu salud, oh Yavhé; y tu ley es mi delicia.

  175. 175

    Viva mi alma y alábete; y tus juicios me ayuden.

  176. 176

    Yo anduve errante como oveja extraviada; busca a tu siervo; porque no me he olvidado de tus mandamientos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

4. Palabra y silencio

2 Corintios 4,6-10

  1. 6

    Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.

  2. 7

    Tenemos empero este tesoro en vasos de barro, para que la alteza del poder sea de Dios, y no de nosotros:

  3. 8

    Estando atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperamos;

  4. 9

    Perseguidos, mas no desamparados; abatidos, mas no perecemos;

  5. 10

    Llevando siempre por todas partes la muerte de Jesús en el cuerpo, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestros cuerpos.

Guarda un momento de silencio

¿Cómo puede la fragilidad de hoy dejar pasar la luz de Cristo?

5. Cántico evangélico

Benedictus · Cántico de Zacarías

Lucas 1,68-79

  1. 1

    Bendito el Señor Dios de Israel, que ha visitado y hecho redención a su pueblo,

  2. 2

    Y nos alzó un cuerno de salvación en la casa de David su siervo,

  3. 3

    Como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio:

  4. 4

    Salvación de nuestros enemigos, y de mano de todos los que nos aborrecieron;

  5. 5

    Para hacer misericordia con nuestros padres, y acordándose de su santo pacto;

  6. 6

    Del juramento que juró a Abraham nuestro padre, que nos había de dar,

  7. 7

    Que sin temor librados de nuestros enemigos, le serviríamos

  8. 8

    En santidad y en justicia delante de él, todos los días nuestros.

  9. 9

    Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; porque irás ante la faz del Señor, para aparejar sus caminos;

  10. 10

    Dando conocimiento de salud a su pueblo, para remisión de sus pecados,

  11. 11

    Por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, con que nos visitó de lo alto el Oriente,

  12. 12

    Para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte; para encaminar nuestros pies por camino de paz.

6. Preces

5 intenciones para Laudes

Las preces se rezan en esta experiencia de la mañana y se priorizan según la jornada, el tema y el recorrido reciente dentro del portal.

  1. Padre bueno, te pedimos por las religiosas, religiosos y personas consagradas.

    Te rogamos, óyenos.
  2. Padre bueno, te pedimos por quienes comienzan hoy un paso concreto en la alegría limpia y compartida.

    Te rogamos, óyenos.
  3. Padre bueno, te pedimos por los usuarios que necesitan accesibilidad para comprender y participar.

    Te rogamos, óyenos.
  4. Padre bueno, te pedimos por quienes sienten miedo de responder a una llamada.

    Te rogamos, óyenos.
  5. Padre bueno, te pedimos por la verdad doctrinal y la claridad pastoral de cada recurso.

    Te rogamos, óyenos.
7. Oración conclusiva

Recoger lo orado

Señor, que tu Palabra, los Salmos y las preces se conviertan hoy en decisiones de fe, esperanza y caridad. Amén.

Crédito o criterio editorial: Guía devocional completa inspirada en la estructura de Laudes y Vísperas. Muestra todos los textos necesarios dentro de la página.

5
Oración

Padre nuestro

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

Crédito o criterio editorial: Oración del Señor en su forma tradicional católica en español

6
Oración

Ofrecimiento de la mañana

Señor, te ofrezco este día: mis pensamientos, palabras, decisiones, trabajos, descansos, alegrías y dificultades. Une todo a la entrega de Jesucristo y hazme atento a quien necesite escucha, justicia, consuelo o ayuda. Que hoy busque tu voluntad y haga el bien posible. Amén.

Crédito o criterio editorial: Síntesis pastoral original

7
Oración

Ven, Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía, Señor, tu Espíritu y todo será creado, y renovarás la faz de la tierra. Oremos: Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo, haznos dóciles a sus inspiraciones para gustar siempre el bien y gozar de su consuelo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Crédito o criterio editorial: Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica

8
Oración

Oración de santa Gertrudis por las almas del purgatorio

Padre eterno, yo te ofrezco la preciosísima Sangre de tu Divino Hijo Jesús, en unión con las misas celebradas hoy día a través del mundo, por todas las benditas almas del purgatorio, por todos los pecadores del mundo, por los pecadores en la Iglesia universal, por aquellos en propia casa y dentro de mi familia. Amén.

Crédito o criterio editorial: Oración devocional tradicional atribuida a santa Gertrudis

9
Compromiso de misericordia

Elegir un compromiso de misericordia

Señor, ayúdame a convertir esta oración en una decisión concreta de verdad, servicio y caridad durante el día. Amén.
Alternativas para llevar la oración a la vida
  • Dar alimento, agua, ropa o ayuda concreta a una persona necesitada.
  • Visitar o llamar con respeto a una persona enferma, sola o privada de libertad.
  • Enseñar con paciencia algo útil o acompañar a quien necesita consejo prudente.
  • Consolar a quien está triste y orar por vivos y difuntos.

Crédito o criterio editorial: Oración y propuestas pastorales de Conexión Católica inspiradas en las obras de misericordia

10
Momento esencial

Terminar santiguándose

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Crédito o criterio editorial: Oración tradicional católica

Criterio litúrgico

Textos completos

Esta página permite orar sin salir a buscar referencias. En la mañana integra Laudes con salmodia, lectura, Benedictus y preces; en la noche integra Vísperas con salmodia, lectura y Magníficat, sin repetir las preces matutinas. Para la celebración oficial de la Liturgia de las Horas deben utilizarse los formularios aprobados para el día y el territorio.

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