Comprueba el nivel de riesgo
Detectar urgencias médicas o de seguridad.
Haz esto ahora
Anota sustancia o conducta, cantidad, frecuencia, última utilización, abstinencias previas, deudas, conducción, violencia y medicamentos.
Una ruta para reconocer pérdida de control, proteger la salud, reducir daños y construir una recuperación acompañada.
Esta ruta es educativa y de autorreflexión. No diagnostica ni reemplaza atención médica, psicológica, psiquiátrica, legal, social o pastoral competente.
Si existe peligro inmediato, intención de autolesión, violencia, abuso, intoxicación, síndrome de abstinencia grave o incapacidad para mantenerse a salvo, detén la ruta y busca ayuda presencial y servicios locales de emergencia.
Detectar urgencias médicas o de seguridad.
Anota sustancia o conducta, cantidad, frecuencia, última utilización, abstinencias previas, deudas, conducción, violencia y medicamentos.
Romper negación y aislamiento.
Di con hechos qué está pasando y pide una acción concreta: acompañarte a consulta, guardar dinero, retirar llaves o permanecer contigo.
Crear barreras inmediatas.
Retira sustancias, limita efectivo y crédito, autoexclúyete de plataformas de apuestas, cambia rutas y evita contactos asociados al consumo.
Identificar desencadenante, deseo, conducta y consecuencia.
Dibuja el último episodio: qué ocurrió, qué pensaste, qué sentiste, qué hiciste y qué pasó después.
Hacer la recuperación concreta.
Define dónde dormirás, qué comerás, qué cita pedirás, quién manejará dinero o medicación y qué reunión o apoyo contactarás.
Sustituir promesas aisladas por estructura.
Explora tratamiento médico, psicoterapia, grupos de apoyo mutuo, orientación financiera y acompañamiento familiar. Prueba más de un recurso si el primero no encaja.
Asumir consecuencias de forma segura.
Haz una lista de daños y clasifica: urgente, posible, requiere mediación, no depende de mí. Empieza por detener el daño actual.
Aumentar sentido, rutina y pertenencia.
Programa sueño, alimentación, movimiento, trabajo, comunidad, oración y ocio sin consumo. Revisa semanalmente señales tempranas de recaída.