Ave María
Oración mariana cotidiana
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Une el saludo del ángel, la bendición de Isabel y la súplica de la Iglesia. Conduce a contemplar a Jesús, fruto bendito del vientre de María.
Pronuncia el nombre de Jesús como centro. Relaciona la oración con una escena del Evangelio y presenta una necesidad concreta.
- Lucas 1,28
- Lucas 1,42-43
Un paso para hoy
Visita, llama o acompaña a alguien como María visitó a Isabel.
Para conversar con Dios
- ¿Qué palabra de «Ave María» expresa mejor lo que estoy viviendo?
- ¿Qué imagen de Dios o de la vida necesita purificación?
- ¿Qué acción concreta hará creíble esta oración hoy?