Ángelus
Mañana, mediodía y tarde fuera del tiempo pascual
El ángel del Señor anunció a María. Y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo. Dios te salve, María… He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra. Dios te salve, María… Y el Verbo se hizo carne. Y habitó entre nosotros. Dios te salve, María… Ruega por nosotros, santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo. Oremos: Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos, por su pasión y su cruz, a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Santifica el ritmo del día recordando la Encarnación: Dios entra en la historia y María responde libremente.
Rézalo por la mañana, al mediodía o al atardecer; deja que cada versículo conecte oración y trabajo.
- Lucas 1,26-38
- Juan 1,14
Un paso para hoy
Interrumpe brevemente tu rutina para reconocer dónde puede encarnarse hoy el Evangelio.
Para conversar con Dios
- ¿Qué palabra de «Ángelus» expresa mejor lo que estoy viviendo?
- ¿Qué imagen de Dios o de la vida necesita purificación?
- ¿Qué acción concreta hará creíble esta oración hoy?