PESCADOR DE HOMBRES
Comunión Tú has venido a la orilla, no has buscado ni a sabios ni a ricos. Tan sólo quieres que yo te siga. Señor, me has mirado a los ojos, sonriendo
Video validado por el equipo editorial.
Uso recomendado
Su temática y función son compatibles con la celebración. Debe confirmarse la versión concreta, el momento ritual y la capacidad de participación de la asamblea.
Acordes
GD7GG7CAmD7GTonalidad y secuencia orientativa; verificar arreglo y tesitura con el equipo de música.
Voicings orientativos
- G: G · B · D B–D–G como primera inversión opcional
- D7: D · F# · A · C F#–A–D como primera inversión opcional
- G7: G · B · D · F B–D–G como primera inversión opcional
- C: C · E · G E–G–C como primera inversión opcional
- Am: A · C · E C–E–A como primera inversión opcional
Mano izquierda: Fundamentales o quinta abierta siguiendo: G – D – C – A. Ajustar octava y ritmo a la tesitura de la asamblea.
Mano derecha: Triadas e inversiones suaves de la progresión; conservar la melodía principal libre y evitar cubrir la voz de la asamblea.
Hoja de acordes y tablatura
Hoja de acordes
TONALIDAD: G PROGRESIÓN ORIENTATIVA: G – D7 – G – G7 – C – Am – D7 – G Comunión Tú has venido a la orilla, no has buscado ni a sabios ni a ricos. Tan sólo quieres que yo te siga. Señor, me has mirado a los ojos, sonriendo has dicho mi nombre. En la arena he dejado mi barca: junto a Ti buscaré otro mar. Tú sabes bien lo que tengo, en mi barca no hay oro ni espada, tan sólo redes y mi trabajo. Tú necesitas mis manos, mi cansancio que a otros descanse, amor que quiera seguir amando. Tú, pescador de otros lagos, ansia eterna de hombres que esperan. Amigo bueno que así me llamas.
Letra
Tú has venido a la orilla, no has buscado ni a sabios ni a ricos. Tan sólo quieres que yo te siga.
Señor, me has mirado a los ojos, sonriendo has dicho mi nombre. En la arena he dejado mi barca: junto a Ti buscaré otro mar.
Tú sabes bien lo que tengo, en mi barca no hay oro ni espada, tan sólo redes y mi trabajo.
Tú necesitas mis manos, mi cansancio que a otros descanse, amor que quiera seguir amando.
Tú, pescador de otros lagos, ansia eterna de hombres que esperan. Amigo bueno que así me llamas.
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