Santo Rosario
Recorrido contemplativo por los misterios de Cristo con María.
Este recorrido está diseñado para vivirse paso a paso: preparar el corazón, orar con la Palabra, comprender el sentido de la práctica, realizar el ejercicio, conversar con Dios, asumir un compromiso y guardar el fruto.
Propósito y forma de vivirlo
Contemplar el Evangelio, interceder y formar un hábito de oración.
- Señal de la Cruz y ofrecimiento.
- Credo, Padre nuestro, tres Ave Marías y Gloria.
- Anunciar cada misterio, leer una referencia bíblica y guardar un momento de silencio.
- Rezar un Padre nuestro, diez Ave Marías y Gloria por cada misterio.
- Concluir con la Salve y una intención concreta de servicio.
Rezar el Rosario como camino evangélico
Pedir mirar el rostro de Cristo con los ojos de María y dejar que cada misterio eduque la vida.
1. Preparación
Reserva aproximadamente veinte minutos. Prepara un lugar sencillo, silencia notificaciones y haz la señal de la Cruz. Respira con calma, presenta tu intención y pide esta gracia: Pedir mirar el rostro de Cristo con los ojos de María y dejar que cada misterio eduque la vida. Lee Lucas 1,38-45 dos veces: primero para comprender y luego para permanecer en una frase.
Lucas 1,38-45
38María dijo: «Yo soy la servidora del Señor; que se cumpla en mí según tu palabra». Y el ángel se retiró.
39En aquellos días María se levantó y fue con prontitud a una región montañosa, a una ciudad de Judá.
40Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.
41Cuando Isabel oyó el saludo de María, el niño saltó en su seno e Isabel quedó llena del Espíritu Santo.
42Entonces exclamó con voz fuerte: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre.
43¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a visitarme?
44Porque apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno.
45Dichosa tú que has creído, porque se cumplirá lo que el Señor te ha dicho».
Este día invita a recibir la tradición de la Iglesia como escuela de seguimiento de Cristo. «Rezar el Rosario como camino evangélico» pertenece a la etapa «Contemplar a Cristo con María» de Santo Rosario. Busca contemplar el Evangelio, interceder y formar un hábito de oración.. La gracia pedida —Pedir mirar el rostro de Cristo con los ojos de María y dejar que cada misterio eduque la vida.— expresa una disposición interior concreta: no exige fabricar sentimientos, sino hacerse disponible para mirar, elegir y actuar de una manera más evangélica.
Lee Lucas 1,38-45 atendiendo a el fruto que el texto espera: qué signo verificable de fe, esperanza o caridad debería quedar después de orar. Puedes conservar esta frase: «Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.» No intentes dominar el texto ni forzar una respuesta inmediata. Deja que el relato nombre lo que sueles evitar y muestre un modo evangélico de responder.
La práctica se entiende dentro de la fe y la vida de la Iglesia. Marco cristológico y contemplativo del Rosario. Orientación bíblica, litúrgica y cristológica de la piedad mariana. Cuando la jornada toque heridas profundas, evita forzarte; busca apoyo pastoral o profesional competente y continúa con libertad. La fuente no se añade para hacer pesada la oración, sino para conservar su sentido y evitar automatismos. El desarrollo incluye Misterios gozosos, Misterios luminosos, Misterios dolorosos; cada parte conserva el mismo hilo y conduce a una respuesta personal.
El paso propuesto es: Elige los misterios del día, lee cada escena antes de la decena y escribe una acción inspirada en uno de ellos. Pon fecha y contexto al compromiso para que la oración pueda convertirse en conducta. Comprueba si el compromiso fue realista y conserva una frase que te ayude a retomarlo. Una jornada bien vivida no termina en sí misma: deja una práctica que puede sostenerse después.
- Haz la señal de la Cruz y reconoce que estás delante de Dios, sin necesidad de aparentar.
- Pide con tus propias palabras la gracia del día: Pedir mirar el rostro de Cristo con los ojos de María y dejar que cada misterio eduque la vida.
- Lee Lucas 1,38-45 completa y subraya mentalmente una palabra, un gesto y una promesa.
- Realiza el núcleo de esta jornada: Elige los misterios del día, lee cada escena antes de la decena y escribe una acción inspirada en uno de ellos.
- Permanece dos minutos en silencio. Observa qué produce paz exigente, libertad, verdad y deseo de servir.
- Cierra con un Padrenuestro y decide cuándo realizarás el compromiso concreto.
Misterios gozosos
- La AnunciaciónLucas 1,26-38
26. El ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret,
27. a una joven desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la joven era María.
28. El ángel entró y le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».
29. Ella quedó turbada por estas palabras y se preguntaba qué significaba aquel saludo.
30. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios.
31. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús.
32. Él será grande, será llamado Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre.
33. Reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin».
34. María preguntó al ángel: «¿Cómo será esto?»
35. El ángel respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que nacerá será santo y será llamado Hijo de Dios.
36. También Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y ya está en el sexto mes la que era llamada estéril,
37. porque para Dios nada es imposible».
38. María dijo: «Aquí está la servidora del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel se retiró.Contempla a Cristo en este misterio, presenta una intención y termina con un gesto de servicio.
- La VisitaciónLucas 1,39-56
39. María se levantó y fue de prisa a la región montañosa, a una ciudad de Judá.
40. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.
41. Cuando Isabel oyó el saludo de María, el niño saltó en su seno e Isabel quedó llena del Espíritu Santo.
42. Entonces exclamó: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre.
43. ¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a visitarme?
44. Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de alegría en mi seno.
45. Dichosa tú que has creído, porque se cumplirá lo que el Señor te anunció».
46. María dijo: «Mi alma proclama la grandeza del Señor,
47. y mi espíritu se alegra en Dios, mi salvador,
48. porque ha mirado la humildad de su servidora. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones,
49. porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: santo es su nombre.
50. Su misericordia llega a quienes lo respetan de generación en generación.
51. Él despliega la fuerza de su brazo y dispersa a los soberbios de corazón.
52. Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes.
53. Colma de bienes a los hambrientos y despide vacíos a los ricos.
54. Socorre a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia,
55. como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia para siempre».
56. María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa.Contempla a Cristo en este misterio, presenta una intención y termina con un gesto de servicio.
- El nacimiento de JesúsLucas 2,1-20
1. En aquellos días salió un decreto del emperador Augusto ordenando empadronar a toda la tierra.
2. Este primer empadronamiento se realizó cuando Quirinio gobernaba Siria.
3. Todos iban a inscribirse, cada uno a su ciudad.
4. José subió desde Nazaret de Galilea a Belén de Judea, por ser de la casa y familia de David,
5. para inscribirse con María, su esposa, que estaba encinta.
6. Mientras estaban allí, llegó el tiempo del parto,
7. y María dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada.
8. En aquella región había pastores que pasaban la noche al aire libre, vigilando sus rebaños.
9. Un ángel del Señor se presentó ante ellos y la gloria del Señor los envolvió de luz; ellos se llenaron de temor.
10. El ángel les dijo: «No teman. Les anuncio una gran alegría para todo el pueblo:
11. hoy les ha nacido, en la ciudad de David, un Salvador, que es el Mesías, el Señor.
12. Esta será la señal: encontrarán a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre».
13. De pronto apareció con el ángel una multitud del ejército celestial que alababa a Dios diciendo:
14. «Gloria a Dios en el cielo y paz en la tierra a quienes él ama».
15. Cuando los ángeles se alejaron, los pastores se dijeron: «Vayamos a Belén y veamos lo que ha sucedido».
16. Fueron de prisa y encontraron a María, a José y al niño acostado en el pesebre.
17. Al verlo, contaron lo que se les había dicho acerca del niño.
18. Todos los que lo oían se admiraban de lo que contaban los pastores.
19. María guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón.
20. Los pastores regresaron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto.Contempla a Cristo en este misterio, presenta una intención y termina con un gesto de servicio.
- La presentación de JesúsLucas 2,1-20
1. En aquellos días salió un decreto del emperador Augusto ordenando empadronar a toda la tierra.
2. Este primer empadronamiento se realizó cuando Quirinio gobernaba Siria.
3. Todos iban a inscribirse, cada uno a su ciudad.
4. José subió desde Nazaret de Galilea a Belén de Judea, por ser de la casa y familia de David,
5. para inscribirse con María, su esposa, que estaba encinta.
6. Mientras estaban allí, llegó el tiempo del parto,
7. y María dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada.
8. En aquella región había pastores que pasaban la noche al aire libre, vigilando sus rebaños.
9. Un ángel del Señor se presentó ante ellos y la gloria del Señor los envolvió de luz; ellos se llenaron de temor.
10. El ángel les dijo: «No teman. Les anuncio una gran alegría para todo el pueblo:
11. hoy les ha nacido, en la ciudad de David, un Salvador, que es el Mesías, el Señor.
12. Esta será la señal: encontrarán a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre».
13. De pronto apareció con el ángel una multitud del ejército celestial que alababa a Dios diciendo:
14. «Gloria a Dios en el cielo y paz en la tierra a quienes él ama».
15. Cuando los ángeles se alejaron, los pastores se dijeron: «Vayamos a Belén y veamos lo que ha sucedido».
16. Fueron de prisa y encontraron a María, a José y al niño acostado en el pesebre.
17. Al verlo, contaron lo que se les había dicho acerca del niño.
18. Todos los que lo oían se admiraban de lo que contaban los pastores.
19. María guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón.
20. Los pastores regresaron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto.Contempla a Cristo en este misterio, presenta una intención y termina con un gesto de servicio.
- Jesús hallado en el temploLucas 2,41-52
41. Los padres de Jesús iban cada año a Jerusalén para la fiesta de Pascua.
42. Cuando Jesús cumplió doce años, subieron como de costumbre.
43. Terminada la fiesta, regresaron, pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que sus padres lo supieran.
44. Creyendo que estaba en la caravana, caminaron un día y comenzaron a buscarlo entre familiares y conocidos.
45. Al no encontrarlo, volvieron a Jerusalén buscándolo.
46. Después de tres días lo encontraron en el templo, sentado entre los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas.
47. Todos los que lo oían estaban admirados de su inteligencia y sus respuestas.
48. Al verlo, sus padres quedaron sorprendidos. Su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Tu padre y yo te buscábamos angustiados».
49. Él les respondió: «¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que debo ocuparme de las cosas de mi Padre?»
50. Ellos no comprendieron lo que les decía.
51. Jesús bajó con ellos a Nazaret y vivía sujeto a ellos. Su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.
52. Jesús crecía en sabiduría, estatura y gracia ante Dios y ante las personas.Contempla a Cristo en este misterio, presenta una intención y termina con un gesto de servicio.
Misterios luminosos
- El bautismo del SeñorMarcos 1,16-20
16. Mientras caminaba junto al mar de Galilea, Jesús vio a Simón y a Andrés, hermano de Simón, que echaban las redes en el mar, porque eran pescadores.
17. Jesús les dijo: «Vengan conmigo, y haré que sean pescadores de personas».
18. Ellos dejaron inmediatamente las redes y lo siguieron.
19. Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca reparando las redes.
20. Enseguida los llamó. Ellos dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los trabajadores y se fueron detrás de Jesús.Contempla a Cristo en este misterio, presenta una intención y termina con un gesto de servicio.
- Las bodas de CanáJuan 15,1-8
1. Jesús dijo: «Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador.
2. Todo sarmiento que está en mí y no da fruto, él lo corta; y todo el que da fruto, lo poda para que dé más fruto.
3. Ustedes ya están limpios por la palabra que les he anunciado.
4. Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, tampoco ustedes si no permanecen en mí.
5. Yo soy la vid y ustedes los sarmientos. Quien permanece en mí y yo en él, ese da mucho fruto, porque separados de mí nada pueden hacer.
6. Quien no permanece en mí es arrojado fuera como el sarmiento y se seca; luego lo recogen, lo echan al fuego y arde.
7. Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que deseen y se realizará para ustedes.
8. La gloria de mi Padre consiste en que den mucho fruto y así sean discípulos míos».Contempla a Cristo en este misterio, presenta una intención y termina con un gesto de servicio.
- El anuncio del ReinoMateo 5,13-16
13. Jesús dijo: «Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve sino para ser arrojada fuera y pisada por la gente.
14. Ustedes son la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en lo alto de una montaña.
15. Tampoco se enciende una lámpara para ponerla debajo de una vasija, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa.
16. Así debe brillar la luz de ustedes delante de los demás, para que vean sus obras buenas y glorifiquen al Padre que está en los cielos».Contempla a Cristo en este misterio, presenta una intención y termina con un gesto de servicio.
- La TransfiguraciónHebreos 12,1-3
1. Rodeados por una multitud tan grande de testigos, dejemos todo peso y el pecado que nos enreda, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante.
2. Mantengamos la mirada fija en Jesús, iniciador y perfeccionador de la fe. Por la alegría que le esperaba soportó la cruz, sin dejarse vencer por la vergüenza, y se sentó a la derecha del trono de Dios.
3. Piensen en aquel que soportó tanta oposición de parte de los pecadores, para que no se cansen ni pierdan el ánimo.Contempla a Cristo en este misterio, presenta una intención y termina con un gesto de servicio.
- La institución de la EucaristíaJuan 15,1-8
1. Jesús dijo: «Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador.
2. Todo sarmiento que está en mí y no da fruto, él lo corta; y todo el que da fruto, lo poda para que dé más fruto.
3. Ustedes ya están limpios por la palabra que les he anunciado.
4. Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, tampoco ustedes si no permanecen en mí.
5. Yo soy la vid y ustedes los sarmientos. Quien permanece en mí y yo en él, ese da mucho fruto, porque separados de mí nada pueden hacer.
6. Quien no permanece en mí es arrojado fuera como el sarmiento y se seca; luego lo recogen, lo echan al fuego y arde.
7. Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que deseen y se realizará para ustedes.
8. La gloria de mi Padre consiste en que den mucho fruto y así sean discípulos míos».Contempla a Cristo en este misterio, presenta una intención y termina con un gesto de servicio.
Misterios dolorosos
- La oración en GetsemaníSalmo 51,3-12
3. Ten misericordia de mí, Dios mío, por tu amor; por tu inmensa compasión borra mi culpa.
4. Lávame completamente de mi maldad y purifícame de mi pecado.
5. Reconozco mi culpa y mi pecado está siempre ante mí.
6. Contra ti, contra ti solo he pecado y he hecho lo malo ante tus ojos; por eso eres justo al sentenciar y recto al juzgar.
7. Mira: nací marcado por la fragilidad y desde el seno de mi madre necesito tu misericordia.
8. Tú amas la verdad en lo profundo y me enseñas sabiduría en lo secreto.
9. Purifícame y quedaré limpio; lávame y quedaré más blanco que la nieve.
10. Hazme escuchar gozo y alegría.
11. Aparta tu rostro de mis pecados y borra todas mis culpas.
12. Crea en mí, Dios mío, un corazón puro y renueva dentro de mí un espíritu firme.Contempla a Cristo en este misterio, presenta una intención y termina con un gesto de servicio.
- La flagelación2 Corintios 4,7-10
7. Llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza tan extraordinaria viene de Dios y no de nosotros.
8. Estamos atribulados por todas partes, pero no aplastados; desconcertados, pero no desesperados;
9. perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos.
10. Llevamos siempre en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.Contempla a Cristo en este misterio, presenta una intención y termina con un gesto de servicio.
- La coronación de espinasMateo 25,34-40
34. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: «Vengan, benditos de mi Padre; reciban el Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo.
35. Porque tuve hambre y me dieron de comer; tuve sed y me dieron de beber; fui extranjero y me acogieron;
36. estuve desnudo y me vistieron; enfermo y me visitaron; en la cárcel y vinieron a verme».
37. Entonces los justos le preguntarán: «Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?
38. ¿Cuándo te vimos extranjero y te acogimos, o desnudo y te vestimos?
39. ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a visitarte?».
40. El Rey les responderá: «En verdad les digo: cada vez que lo hicieron con uno de estos hermanos míos más pequeños, conmigo lo hicieron».Contempla a Cristo en este misterio, presenta una intención y termina con un gesto de servicio.
- Jesús carga la cruzHebreos 12,1-3
1. Rodeados por una multitud tan grande de testigos, dejemos todo peso y el pecado que nos enreda, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante.
2. Mantengamos la mirada fija en Jesús, iniciador y perfeccionador de la fe. Por la alegría que le esperaba soportó la cruz, sin dejarse vencer por la vergüenza, y se sentó a la derecha del trono de Dios.
3. Piensen en aquel que soportó tanta oposición de parte de los pecadores, para que no se cansen ni pierdan el ánimo.Contempla a Cristo en este misterio, presenta una intención y termina con un gesto de servicio.
- La crucifixión y muerteJuan 19,25-37
25. Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María de Cleofás y María Magdalena.
26. Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo que amaba, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo».
27. Luego dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre». Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.
28. Después, sabiendo Jesús que todo estaba cumplido, dijo: «Tengo sed».
29. Había allí un recipiente lleno de vinagre. Empaparon una esponja, la pusieron en una rama de hisopo y se la acercaron a la boca.
30. Cuando Jesús tomó el vinagre, dijo: «Todo está cumplido». E inclinando la cabeza entregó el espíritu.
31. Como era el día de la preparación y los cuerpos no debían permanecer en la cruz durante el sábado, los dirigentes pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y los retiraran.
32. Los soldados fueron y quebraron las piernas al primero y al otro que había sido crucificado con Jesús.
33. Al llegar a Jesús y ver que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas.
34. Uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.
35. Quien lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero.
36. Esto sucedió para que se cumpliera la Escritura: «No le quebrarán ningún hueso».
37. También otra Escritura dice: «Mirarán al que atravesaron».Contempla a Cristo en este misterio, presenta una intención y termina con un gesto de servicio.
Misterios gloriosos
- La ResurrecciónLucas 24,28-35
28. Al acercarse al pueblo adonde iban, Jesús hizo como si fuera a seguir adelante.
29. Pero ellos le insistieron: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día ya declina». Entonces entró para quedarse con ellos.
30. Mientras estaba a la mesa, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio.
31. En ese momento se les abrieron los ojos y lo reconocieron; pero él desapareció de su vista.
32. Ellos se dijeron: «¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?»
33. Se levantaron en ese mismo momento y regresaron a Jerusalén. Allí encontraron reunidos a los Once y a los demás,
34. que decían: «Es verdad: el Señor ha resucitado y se apareció a Simón».
35. Ellos contaron lo que les había ocurrido en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.Contempla a Cristo en este misterio, presenta una intención y termina con un gesto de servicio.
- La AscensiónHechos 1,6-14
6. Los discípulos preguntaron a Jesús si restauraría entonces el reino de Israel.
7. Él respondió que no les correspondía conocer los tiempos fijados por el Padre.
8. «Recibirán la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre ustedes, y serán mis testigos hasta los confines de la tierra».
9. Dicho esto, fue elevado a la vista de ellos y una nube lo ocultó.
10. Mientras miraban fijamente al cielo cuando él se iba, se presentaron junto a ellos dos hombres vestidos de blanco.
11. Les dijeron: «Galileos, ¿por qué permanecen mirando al cielo? Este Jesús, que ha sido llevado de entre ustedes al cielo, volverá de la misma manera en que lo han visto partir».
12. Entonces regresaron a Jerusalén desde el monte de los Olivos.
13. Subieron a la sala donde se alojaban Pedro, Juan, Santiago, Andrés y los demás apóstoles.
14. Todos perseveraban unánimes en la oración, junto con algunas mujeres, María, la madre de Jesús, y sus hermanos.Contempla a Cristo en este misterio, presenta una intención y termina con un gesto de servicio.
- PentecostésHechos 2,1-13
1. Al llegar el día de Pentecostés, todos estaban reunidos en el mismo lugar.
2. De repente vino del cielo un ruido como de un viento fuerte que llenó toda la casa.
3. Aparecieron lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno.
4. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas según el Espíritu les concedía expresarse.
5. Vivían entonces en Jerusalén judíos piadosos procedentes de todas las naciones bajo el cielo.
6. Al oír el ruido, se reunió una multitud y quedó desconcertada porque cada uno los oía hablar en su propia lengua.
7. Asombrados y maravillados decían: «¿No son galileos todos estos que hablan?
8. Decían: «¿Cómo es que cada uno los oye en su lengua materna?»
9. Partos, medos, elamitas, habitantes de Mesopotamia, Judea, Capadocia, el Ponto y Asia,
10. Frigia, Panfilia, Egipto y las regiones de Libia cercanas a Cirene; visitantes de Roma, judíos y prosélitos,
11. «Los oímos anunciar en nuestras lenguas las maravillas de Dios».
12. Todos estaban asombrados y se preguntaban: «¿Qué significa esto?»
13. Otros, en cambio, se burlaban y decían: «Están llenos de vino nuevo».Contempla a Cristo en este misterio, presenta una intención y termina con un gesto de servicio.
- La asunción de MaríaLucas 1,39-56
39. María se levantó y fue de prisa a la región montañosa, a una ciudad de Judá.
40. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.
41. Cuando Isabel oyó el saludo de María, el niño saltó en su seno e Isabel quedó llena del Espíritu Santo.
42. Entonces exclamó: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre.
43. ¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a visitarme?
44. Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de alegría en mi seno.
45. Dichosa tú que has creído, porque se cumplirá lo que el Señor te anunció».
46. María dijo: «Mi alma proclama la grandeza del Señor,
47. y mi espíritu se alegra en Dios, mi salvador,
48. porque ha mirado la humildad de su servidora. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones,
49. porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: santo es su nombre.
50. Su misericordia llega a quienes lo respetan de generación en generación.
51. Él despliega la fuerza de su brazo y dispersa a los soberbios de corazón.
52. Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes.
53. Colma de bienes a los hambrientos y despide vacíos a los ricos.
54. Socorre a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia,
55. como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia para siempre».
56. María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa.Contempla a Cristo en este misterio, presenta una intención y termina con un gesto de servicio.
- María, reina y madreJuan 19,25-37
25. Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María de Cleofás y María Magdalena.
26. Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo que amaba, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo».
27. Luego dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre». Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.
28. Después, sabiendo Jesús que todo estaba cumplido, dijo: «Tengo sed».
29. Había allí un recipiente lleno de vinagre. Empaparon una esponja, la pusieron en una rama de hisopo y se la acercaron a la boca.
30. Cuando Jesús tomó el vinagre, dijo: «Todo está cumplido». E inclinando la cabeza entregó el espíritu.
31. Como era el día de la preparación y los cuerpos no debían permanecer en la cruz durante el sábado, los dirigentes pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y los retiraran.
32. Los soldados fueron y quebraron las piernas al primero y al otro que había sido crucificado con Jesús.
33. Al llegar a Jesús y ver que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas.
34. Uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.
35. Quien lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero.
36. Esto sucedió para que se cumpliera la Escritura: «No le quebrarán ningún hueso».
37. También otra Escritura dice: «Mirarán al que atravesaron».Contempla a Cristo en este misterio, presenta una intención y termina con un gesto de servicio.
Jesús, recibe lo que he visto en esta jornada. Enséñame a vivir rezar el rosario como camino evangélico con humildad y verdad. Que la intercesión de la Iglesia y de los santos me ayude a acercarme más a ti, no a reemplazarte. Amén.
- ¿Qué palabra de Lucas 1,38-45 iluminó mejor «Rezar el Rosario como camino evangélico»?
- ¿Qué movimiento interior apareció: apertura, resistencia, gratitud, temor, esperanza o deseo de controlar?
- ¿Qué cambio verificable pide hoy este ejercicio: Elige los misterios del día, lee cada escena antes de la decena y escribe una acción inspirada en uno de ellos.
Elige los misterios del día, lee cada escena antes de la decena y escribe una acción inspirada en uno de ellos.
Escribe la frase de Lucas 1,38-45 que permaneció contigo, el movimiento interior más claro y el resultado del compromiso: Elige los misterios del día, lee cada escena antes de la decena y escribe una acción inspirada en uno de ellos.