Da la bienvenida, recuerda la intención, cuida el orden y cierra. No asume funciones reservadas al ministerio ordenado.
Novena a San Agustín de Hipona
Camino de nueve días para preparar la fiesta desde la Palabra, el testimonio, la intercesión y un compromiso cristiano verificable. El día 9 coincide con viernes, 28 de agosto de 2026.
La sala necesita una comunidad que se organice
Conexión Católica funciona como un movimiento descentralizado: la sala es un lugar de encuentro, no una transmisión producida por una oficina central. Quienes se reúnan deben acordar con sencillez cómo servirán durante la oración.
Se reparten la Palabra, la reflexión, la oración común y la oración del día. Conviene definirlos antes de comenzar.
Recoge las peticiones sin exigir detalles, protege la privacidad y evita consejos médicos, jurídicos o espirituales imprudentes.
Ayuda con micrófonos, turnos y duración. Una sesión sencilla puede durar entre 20 y 35 minutos.
- Bienvenida y acuerdos
- Señal de la cruz y disposición
- Palabra completa
- Reflexión del día
- Intenciones
- Oración común y al santo
- Compromiso y despedida
Entrenar la verdad con caridad en la vida cotidiana
Lectura: Mateo 5,13-16
Guarda unos instantes de silencio. Respira con serenidad, deja a un lado las distracciones y recuerda la intención que reúne a esta comunidad.
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesucristo, ponemos este encuentro bajo tu mirada. Guarda nuestra mente de la distracción, nuestro corazón del miedo, nuestra palabra de la dureza y nuestra comunidad de toda división. Que tu Espíritu Santo nos conceda serenidad, prudencia, caridad y verdad. Que María, Madre de Jesús, nos acompañe, y que san Miguel Arcángel interceda para que permanezcamos firmes en el bien. Todo lo ponemos en tus manos, para la gloria del Padre. Amén.
Texto editorial original de la plataforma. Puede ser reemplazado por una oración aprobada por el responsable pastoral de cada comunidad.Pedir crecer en verdad con caridad sin buscar reconocimiento.
Dios Padre, fuente de toda santidad, te damos gracias por el testimonio de San Agustín de Hipona. Tú eres quien escucha nuestra oración y en Jesucristo nos has abierto el camino hacia ti. Concédenos, por la acción del Espíritu Santo, mirar nuestra vida con verdad, recibir tu gracia y responder con obras de amor. San Agustín de Hipona, testigo del Evangelio, acompaña nuestra súplica e intercede por teólogos, conversión y buscadores. Que esta novena no se quede en palabras: llévanos a la reconciliación, a los sacramentos, al cuidado de quien sufre y a un compromiso cristiano renovado. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Por las intenciones de todas las personas de la comunidad, para crecer en las virtudes que inspira esta celebración y traducir la oración en servicio.
Nos unimos también a las intenciones confiadas por cada participante, incluso aquellas que permanecen privadas y que solo Dios conoce plenamente.
Oramos sin exponer la intimidad
Aún no hay intenciones personales activas. Puedes confiar la primera; permanecerá nueve días y después será eliminada automáticamente.
Inicia sesión para agregar una intenciónMateo 5,13-16
13Jesús dijo: «Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve sino para ser arrojada fuera y pisada por la gente.
14Ustedes son la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en lo alto de una montaña.
15Tampoco se enciende una lámpara para ponerla debajo de una vasija, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa.
16Así debe brillar la luz de ustedes delante de los demás, para que vean sus obras buenas y glorifiquen al Padre que está en los cielos».
Hacer visible el Evangelio mediante obras buenas.
Crédito: Versión pastoral original de Conexión Católica, elaborada a partir de la Vulgata Clementina y cotejada con la Biblia de Félix Torres Amat (1825, dominio público). Para la proclamación litúrgica debe utilizarse la traducción bíblica aprobada por la Conferencia Episcopal correspondiente.La tradición relaciona esta celebración con teólogos, conversión y buscadores. En lugar de convertir esas palabras en una acción literal o confusa, la propuesta pastoral es reconocer una necesidad humana vinculada con este tema y responder con escucha, oración, justicia o ayuda prudente.
La virtud no es una etiqueta bonita. Es una disposición que se entrena hasta convertirse en manera de responder. La verdad con caridad se reconoce en decisiones concretas: cómo hablamos, cómo escuchamos, qué evitamos, qué reparamos y a quién damos espacio.
Hacer visible el Evangelio mediante obras buenas. La lectura muestra que la virtud solo se vuelve luz cuando entra en las decisiones y relaciones concretas. Al contemplarlo junto al testimonio de San Agustín de Hipona, pregunta cómo puede tomar forma la verdad con caridad sin convertir la intercesión en una fórmula automática ni la oración en sustituto de las decisiones que te corresponden.
La tradición relaciona esta celebración con teólogos, conversión y buscadores. En lugar de convertir esas palabras en una acción literal o confusa, la propuesta pastoral es reconocer una necesidad humana vinculada con este tema y responder con escucha, oración, justicia o ayuda prudente.
La luz del Evangelio no busca exhibirse, sino ayudar a ver. Por eso pedimos una virtud que haga más humana y cristiana nuestra presencia, especialmente allí donde vivimos teólogos, conversión y buscadores.
Antes de pasar a la oración siguiente, vuelve a la Palabra y escucha qué frase ilumina tu situación concreta. No busques aplicar todo al mismo tiempo. Elige una sola invitación, preséntala a Dios y comprueba durante el día si te conduce a mayor fe, esperanza, caridad y responsabilidad.
¿Cómo se vería hoy la verdad con caridad que inspira San Agustín de Hipona en una conversación, decisión o tarea real?
Contemos un ejemplo sencillo de verdad con caridad vivido sin protagonismo.
San Agustín de Hipona, testigo del amor de Dios, ruega para que crezcamos en verdad con caridad. No permitas que busquemos atajos, reconocimiento o respuestas fáciles. Acompáñanos para que, unidos a Cristo y movidos por el Espíritu Santo, vivamos esta intención con fe, prudencia, caridad y responsabilidad. Amén.
- ¿Dónde reconocí hoy la presencia y la ayuda de Dios?
- ¿En qué momento viví —o dejé de vivir— la verdad con caridad?
- ¿Qué agradezco, qué necesito reparar y qué gracia pido para mañana?
Padre eterno, yo te ofrezco la preciosísima Sangre de tu Divino Hijo Jesús, en unión con las misas celebradas hoy día a través del mundo, por todas las benditas almas del purgatorio, por todos los pecadores del mundo, por los pecadores en la Iglesia universal, por aquellos en propia casa y dentro de mi familia. Amén.
Incluida como sufragio en todos los protocolos. La tradición devocional la difunde junto con una promesa popular; la plataforma la presenta como devoción y no como garantía cuantificable ni definición doctrinal.Practica deliberadamente la verdad con caridad que contemplas en San Agustín de Hipona dentro de una situación específica y al final observa qué cambió.
Al final de la jornada revisa si lo realizaste, qué fruto dejó y qué necesitas ajustar mañana.
Este registro es privado y no mide el valor espiritual de tu oración.
Por qué esta novena tiene esta estructura
Itinerario original de nueve días: Palabra completa, contemplación del testimonio, petición de gracia, intercesión, examen y compromiso verificable.
- Directorio sobre la piedad popular y la liturgiaConsultar fuente ↗
Orienta las novenas como preparación a las fiestas y renovación del compromiso cristiano.
- Catecismo de la Iglesia Católica, 956 y 2683Consultar fuente ↗
Fundamenta la comunión e intercesión de los santos dentro de la única mediación de Cristo.
- Ordo Colombiano / Calendario Romano y santoral ampliadoConsultar fuente ↗
Referencia de la celebración y su fecha.
- Ordo ColombianoConsultar fuente ↗
Fuente biográfica o hagiográfica vinculada a la ficha.
Invitar personas
Escribe un nombre y un correo por línea. Cada persona podrá aceptar o rechazar libremente.