Llegar
Prepara el espacio, silencia notificaciones y nombra cómo llegas sin juzgarte.
Reconocer la emoción que aparece cuando la vida cambia el guion esperado.
Comienza la experiencia 1, «La interrupción de los planes». No necesitas producir una respuesta perfecta ni contar tu historia a otras personas. Dispón el corazón, lee lentamente Lucas 1,26-29 y pide luz para mirar tu vida con verdad, misericordia y libertad.
Entorno: Lugar tranquilo, con libertad para detenerse y continuar después.
Criterio de cierre: La persona reconoce un aprendizaje y formula un paso posible; no se califica su experiencia espiritual.
Prepara el espacio, silencia notificaciones y nombra cómo llegas sin juzgarte.
Lee lentamente la Palabra propuesta y subraya una frase que dialogue con tu vida.
Trabaja la enseñanza y el caso de aplicación sin buscar respuestas rápidas.
Realiza la actividad personal. Escribe, dibuja o camina en silencio según la indicación.
Responde las preguntas, conversa con Dios y formula un compromiso pequeño y verificable.
María se turba antes de responder. La sorpresa puede coexistir con la fe.
Una interrupción necesita tiempo para comprenderse.
No toda novedad es automáticamente un llamado.
Fruto esperado: Una página de diario personal y una decisión concreta para la semana.
Este retiro no abre salas ni organiza reuniones. La conversación ocurre solo si la persona decide buscar a alguien prudente, fuera del portal y con acuerdos claros de confidencialidad.
Este diálogo ocurre por iniciativa de los participantes, fuera del retiro autogestionado. Nadie debe revelar información íntima ni asumir un papel de dirección espiritual sin la formación y autorización correspondientes.
Cierra esta experiencia sin apresurarte. Vuelve a la frase: «Puedo estar turbada y seguir discerniendo.». Agradece una luz recibida, reconoce una pregunta que sigue abierta y elige un compromiso pequeño, concreto y prudente. Guarda únicamente aquello que desees conservar en tu diario privado.